En el I Encuentro de Arte y Psicología de la UDIMA se llevó a cabo un repaso por la vida y obra del pintor digital, Mario Sánchez Nevado. Se trata de un joven artista contemporáneo, tan profesional como cercano.

Inicialmente, realizó una breve exposición de su vida, desde los prolegómenos de su experiencia vital, hasta encontrar su sitio. La primera obra que creó fue el cuadro de un bodegón, cuando comenzaba su andadura por las Bellas Artes; carrera que pronto abandonaría, pues descubriría que el academicismo de la Universidad no era si no un techo para su talento, Este fue el punto de inflexión a través del cual rescató al verdadero pintor que escondía dentro.

 Mario Sánchez Nevado encontró un discurso cada vez más sincero; un tanto intenso, caótico y transgresor, pero, en definitiva, afloró el arte, con el que pudo sentirse él mismo. El actual director de Arte, Sánchez Nevado, nos explicó además que, tras haber descubierto una semiótica propia, consistente en “ver y representar el mundo” que nos rodea -de una manera muy personal-, se dio cuenta cuánto tenía  que decir en sus obras, hablando de la emoción, desde la emoción y para la emoción. Y fue así como, poco a poco, fue -y fuimos- descubriendo al genio. De ahí que esta breve presentación autobiográfica la cerrase con la siguiente frase ilustrativa de C. Bukowski: “Encuentra lo que amas y deja que te mate”.

 En torno a la incógnita sobre qué es el genio se desarrolló  dicho encuentro. A través de la obra del pintor digital, “Reflejos del subconsciente despierto”, dos profesores de la UDIMA decidieron llevar a cabo un experimento transversal, en relación con sus asignaturas de Arte y de Psicología (y sus respectivos alumnos), en cuyo caso fusionarían las dos disciplinas para establecer hipótesis de la obra y de la personalidad que su autor deja ver a través de las pinturas. En este sentido, ambos profesores consideraron que podría ser muy interesante innovar, no realizando un estudio profundo de las obras legendarias, sino partiendo de nuevos y talentosos pintores, con quienes pudiesen contrastar las conclusiones obtenidas y establecer una conversación. A partir de aquí, en el I Encuentro de Arte y Psicología se intentó discernir si es genialidad o si se trata de locura ese don que distingue a los buenos pintores. Así pues, los referidos profesores de la UDIMA, Carmen Hidalgo y Rodolfo Gordillo, hicieron un repaso por la historia de sendas materias, en relación al artista Sánchez Nevado.

 Carmen Hidalgo, profesora del Grado en Periodismo de la UDIMA, inauguró el segundo y último día de este encuentro. Ilustrados por los grandes, nuestras miradas volaron al pasado gracias a pinturas que aún guardan síntomas de vidas turbulentas, intensidad efectista y retazos autobiográficos en sus obras. Caravaggio, con sus fuertes contrastes, su falta de escrúpulos frente a la transgresión o su rechazo particular al ideal de belleza renacentista, por ejemplo, no desentona en absoluto con tendencias que Mario Sánchez aplicaría también en sus creaciones. Esa oscuridad que – según explicó el pintor- “sólo percibimos a través de los sentimientos.”

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Y es que Mario Sánchez Nevado, con el Photoshop entre manos, crea una narración que arrebata importancia a lo meramente hermoso por su estética. Por otro lado, ¿quién puede entender las famosas pinturas negras que vistieron la casa de Goya? De la misma manera que los alumnos, en sus brillantes hipótesis, no pudieron discernir, confundidos por la androginia del cuadro de Sánchez Nevado (titulado Protección), si se trataba de un hombre o de una mujer. Lo insuperable fue la respuesta de su creador: “Es una persona, qué más da si es un hombre o una mujer”. Tal vez esta sea la clave, dejar de mirar hacia lo superfluo de la vida.

mariosancheznevado1                                    Protección, “Reflejos del subconsciente despierto”

 Por su parte, Rodolfo Gordillo,  clausuró el estudio desde la perspectiva psicológica. En palabras de nuestro protagonista, Mario Sánchez, el arte “no es un ejercicio sólo intelectual, me parece estúpido obviar las emociones.” Y, en efecto, este profesor del Grado en Psicología de la UDIMA, algo tuvo que decir sobre ello. Aun no considerando a la locura el ingrediente insoslayable del genio, nos explicó cómo la psicopatología puede llamar a la creatividad.

Colores intensos; relación de elementos imposibles; el protagonismo de la emoción y la ausencia del control inhibitorio a la hora de crear, son algunas de las constantes comunes a estas mentes brillantes, también latentes en el trabajo de Mario. Yo, sin dudarlo, le recomendaría a este seguir el consejo, loco o sublime, de Van Gogh: “Si oyes una voz dentro de ti diciéndote << no sabes pintar>>, pinta, ¡faltaría más! y la voz se callará.”

 El I encuentro de Arte y Psicología terminó con un cócktel de las Musas para los asistentes. No sin antes establecer una mesa redonda, para poner de relieve todas las conclusiones a las que se llegaron con este estudio. ¿Genio o locura? Quizá se trate de un enigma para los que no tuvimos el don, pero que, sin duda, nos maravillamos por este. Nuestro pintor contemporáneo aseguró coger lo que no es real para explicar lo que no se entiende de la realidad; intentar lanzar, durante un segundo, un fogonazo de luz. Es muy posible que con esta luz sea suficiente quedarnos, dejarnos alumbrar por los sentidos, sin ambicionar imposibles certezas. ¿Es, precisamente, esto el arte?

image                     Mesa redonda. Carmen Hidalgo, Mario sánchez y Rodolfo Gordillo

Atendiendo a lo anterior, tal vez una obra de arte sea, atendiendo a la cita que nos acercó el profesor Gordillo, lo que cada uno considere que se identifica con él; o podría el arte tratarse de un tesoro escondido al abrigo de las grandes pinturas históricas; el misterio que se quedó junto a los grandes, Caravaggio, Goya o, verbigracia, Van Gogh. Auténticas joyas escondidas en las obras de Arte, como las que nos mostró la profesora Carmen Hidalgo, esperando a que todos sus enigmas sean desvelados.

En definitiva, la objetividad de las matemáticas; la belleza de lo subjetivo o la varita que se posa y, de pronto, nos hace sentir… De todo lo anterior, lo que parece más prudente es quedarse con las reflexiones reflejadas por el consciente de este gran genio -y sus “locuras”-, Mario Sánchez Nevado: fijarnos en “la magia de lo cotidiano”. “Meditar más sobre este mundo” y, sólo de esta forma, lograremos “empatizar con él”.

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